domingo, 19 de febrero de 2012

¿Por qué nos cuesta hacer las cosas en grupo?

Te mandan hacer un trabajo colectivo, es decir, una tarea de grupo, el cual tiene que estar formado por varias personas.Todas los individuos tenemos una forma de pensar y razonar muy iguales o muy diferentes. Todas estas personas deben de ponerse de acuerdo para hacer un trabajo un poco equilibrado con todas las ideas que surgan durante la elaboración del mismo, lo que sería tarea complicada. Entonces, ¿Por qué nos cuesta tanto llegar a una idea clara y común entre todos? ¿Por qué realizar cosas de forma colectiva resulta más complejo que si lo realizas de  forma individual? ¿Por qué debemos ponernos de acuerdos en temas en los que se incluye el concepto de "grupo"?
Desde el principio de la existencia del ser humano, todas las acciones llevadas por parte del hombre se han realizado de forma colectiva. Esto no quiere decir que todos los componentes de este grupo estuvieran de acuerdo con el propósito de tal acción, pero al fin y al cabo, llegaban a una respuesta general, que hacía que tal hecho sucediera tal y como se lo habían propuesto.
Todas las personas poseemos criterios y formas de pensar bastante diferentes. Desde siempre, llegar a un acuerdo común en el que todas las personas estén de acuerdo y satisfechos con el resultado obtenido es bastante complejo y complicado, sobre todo cuando esas personas imponen sus propias ideas y no escuchan las opiniones de los demás. Por ejemplo, a la hora de decidir un tema de historia para realizar una exposición oral en clase puede provocar discusiones y desacuerdos entre los componentes del mismo. Más conflictos existen si más posibilidades hay de cambiar de idea, por ejemplo, si te dan a elegir entre la Revolución Francesa y la Revolución Rusa, habrá más división de ideas que si solamente te dan una de estas posibilidades. Al ser el campo de posibilidades mayor, superior va a ser los ideales de cada uno.
Queramos o no, todos los ámbitos colectivos no son definitivos a la primera, es decir, que todos no vamos a tener la misma opinión y la misma reacción ante lo que se nos presente. Imaginaros un mundo en el que todos estuviéramos de acuerdo y no protestáramos en nada porque todo nos pareciese correcto ¿De verdad actuaríamos como seres humanos? Nos pareceríamos más a robots programados de la misma manera, con los mismos principios y similares opiniones. Es prácticamente imposible meter en todas las mentes humanas los mismos pensamientos. Cada uno opina desde su punto de vista subjetivo y de la mejor manera que le conviene o le apetece, siempre basado en razones para aclarar su respuesta.
No debemos ser radicales y pensar que el concepto de "grupo" es malo,  porque tampoco es ventajoso realizar todo de forma solitaria. Necesitamos la ayuda de los demás y escuchar "versiones" diferentes para perfeccionar un poco nuestra forma de entender y nuestras razones. Debemos escucharnos a unos y a otros y ver que es lo más aconsejable para todos, lo más adecuado, para que todos estemos cómodos a la hora de desarrollar nuestra tarea colectiva.
Nos cuesta y nos costará hacer las cosas de forma global, porque todos tenemos diferentes conceptos e gustos sobre el tema que se trata. Cada uno mirará por su parte, por lo que más le convenga, pero si el resultado definitivo es decidido de forma comunal, debemos aceptar lo que se ha determinado y no intentar convencer a los demás de que tu opinión es la correcta, porque cada una de las reflexiones creadas por uno mismo tiene validez y un peso igual de importante que el de los demás.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Podemos conocer la realidad tal y como es en sí misma?

Conocer la realidad como sí misma, en su propio ser, puede llegar a ser bastante complejo de explicar y más aún de creer. La realidad es la presencia o existencia real y verdadera de algo. En la realidad todo está presente, incluso la misma materialidad, entonces ¿Podemos saber si de verdad existe la realidad o es una mención creada por los demás? ¿Nosotros somos realidad transformada en seres reales?, y si todo esto fuera verdad, ¿De que forma podemos saber que la realidad está presente y poder saber como es?
Vivimos rodeados de realidad e inexistencia constantemente. Realidades que hacen que nos planteemos si de verdad existe o no lo que nos está sucediendo o lo que nos rodea. El mundo está compuesto de cosas individuales que tienen realidad por sí misma. Con el mero hecho de que las cosas existan, hacen que ya sean reales, que ya sea verídico el conocimiento que tengamos sobre ese aspecto.
Realidad se define como verdad, lo que ocurre verdaderamente. Algo que sucede es real, algo que se siente es real, pero, ¿Y si ese hecho ocurrido nos lo cuenta alguien como demostración de que ha sucedido de verdad? ¿Le creeremos? ¿Nos fiaremos de lo que para él es verdad o real? Según esta definición de realidad, lo que no sabemos ni conocemos, no tiene una realidad para nosotros. Si es verdad o falso lo que nos está contando, nosotros no la conoceremos hasta que no comprobamos que de verdad existe y es auténtico.
La realidad es entendida de forma diferente dependiendo de la persona que la esté manejando. También influye el punto de vista que tenemos para analizar esta realidad y los pensamientos u opiniones que tengamos respecto de ella. Por ejemplo, al meter un palo en un lago, vemos que el palo parece que está doblado y deformado. En realidad, el palo no se ha roto y mantiene su forma original, aunque lo veamos fracturado, la realidad nos engaña y no nos hace ver lo que es real y lo que es falso.  
Las perspectivas o la forma de ver el mundo y observar la realidad no es idéntica para todas las personas. Por ejemplo, si yo me pongo unas gafas verdes y cuadradas, veré el mundo de color verdoso y muy cuadriculado, mientras que si uno lleva unas gafas rojas y redondas, verá el mundo rojizo y circular. No tenemos unas características o unas instrucciones que nos aclaren como es en verdad la realidad, ya que, cada uno, la entiende y la ve a su manera. Por eso, la forma de entender y asimilar la realidad, es personal e individual, y puede ser ficticia o efectiva para unos y para otros.
Entonces, ¿Podemos conocer la verdadera realidad? ¿Acaso existe? Pienso que la realidad existe, y que vivimos rodeada de ella. ¿Conocerla como sí misma? Cada uno tiene su punto de vista y sus propias razones para entenderla de una manera u otra. Es muy difícil llegar a conocerla en sí misma y tal y como es, porque tenemos ideales distintos y conocimientos de la realidad muy diferentes, que hacen que nuestro concepto de real sea distinto al de los demás. Puede haber una realidad más objetiva que se acerque a la verdad absoluta, pero no podemos aclararla del todo, porque siempre existiría una parte de personas que no estarían de acuerdo con esa propuesta y se esforzarían en explicar su modo de ver lo real. Cada uno poseemos diferentes reflexiones. Al ser cada uno de estos razonamientos únicos en cada ser humano, cada percepción de la realidad será distinta. Por eso, no podremos percibir la verdadera realidad. Por ejemplo, una persona que toma droga va a ver o sentirla realidad de diferente manera que uno que no la toma. Pero si toman las mismas drogas, ¿tendrán las mismas alucinaciones? Tendrán los mismos síntomas y delirarán, pero no verán ni sentirán lo mismo, porque son personas diferentes.
En definitiva, no podemos tener los mismos conocimientos sobre la realidad. Pienso que conocerla en sí misma es prácticamente inalcanzable, pero no porque no sea difícil entenderla o saber de su existencia, sino porque no podemos hacer que todos pensemos igual y tengamos los mismos principios e ideales. Creo que lo más importante y fundamental es conocer nuestra propia realidad, la que nos rodea, porque vamos a vivir toda la vida rodeada de ella, queramos o no. Procuremos que nuestra realidad sea la verdadera para nosotros, aunque no la conozcamos totalmente.

viernes, 27 de enero de 2012

¿Debemos tomarnos bien las críticas?

El mundo está formado por muchas personas. Todo estos individuos tenemos cualidades y defectos, que algunas veces se encuentran descompensadas dentro de los seres humanos. Estas imperfecciones provocan que la gente te critique sin que te des cuenta. Personas que no paran de murmurar y cuchichear todo lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que somos y lo que no somos; es decir, nos analizan de pies a cabeza para tener alguna excusa para hablar de nosotros. Y yo me pregunto, ¿Por qué la gente nos critica? ¿Esos comentarios deberemos tomárnoslos bien o mal? ¿Las opiniones de los demás nos tiene que influir en nuestra forma de ser?
Conversaciones, diálogos y charlas que no paran de hablar de alguien o de nadie. Palabras que pueden hacer mucho daño o simplemente intentan perjudicarnos a mal. Habladurías que, la mayoría de veces, no tienen criterio fundamental para saber como examinar correctamente a uno. Aquí es donde aparece el concepto de criticas . Una crítica es un examen o juicio acerca de alguien o algo. Podríamos añadir que todo examen se debe hacer cuando conocemos de lo que hablamos, es decir, cuando tenemos argumentos o pruebas de lo que criticamos. No se debería criticar algo que no conocemos, pero algunas veces, se realiza a viceversa, pero ¿Se puede criticar lo que no conocemos? 
Podemos criticar todo lo que esté al alcance de nuestro conocimiento. En este caso, "todo" significa "todo lo que conocemos, lo que está dentro de nuestros límites del conocimiento". Lo que se encuentra en el exterior de esa frontera es "lo no conocido", supuestamente, "de lo que no debemos hablar", ya que no tenemos ni razones ni demostraciones para hacerlo correctamente. Las personas, por poder juzgar, pueden criticar lo que no conocen. En este caso, seguramente, que estas personas se equivocarán, caerán en el error y en la equivocación, porque no saben ni tienen conocimiento del tema del que hablan. 
Desde mi punto de vista, las críticas pueden aparecer desde diferentes puntos de vista. 
Críticas por envidia. Personas que quieren ser o parecerse a los otros, y las critican con defectos. Este tipo de seres opinan malamente de los demás, solo por el hecho de que para ellos son perfectos. Les sacan fallos para sentirse superiores a ellos. Críticas para remediar los problemas del crítico. Me explico. Existen personas que critican a los demás para salir de sus propios defectos. Se sienten mejor sacando lo malo de los demás. Lo utilizan como "vía de escape" de sus preocupaciones. 
¿Nos debemos tomar bien las críticas? Yo creo que no debemos hacer mucho caso a lo que opina la gente de nosotros y quedarnos con lo mejor de cada uno. No todas las críticas van a mal, ya que existen algunas que nos ayudan a perfeccionar nuestro propio ser. No somos perfectos, por lo que recibiremos críticas por todo lo que hagamos. En otros casos, debemos hacer "oídos sordos" a lo piensan los demás de ti. Por ejemplo, te han concedido un premio por realizar un trabajo de investigación. Habrá gente que reconocerá tu trabajo y te dará la enhorabuena por el resultado, pero otra parte de estas personas, te criticará por recibir la recompensa. Dirán que has hecho trampas, que no te explicas bien en tus argumentaciones, que existen trabajos mejores,... Todo esto es producto de la envidia y rencor que la gente contiene por el trabajo bien realizado de otro individuo.
Debemos fijarnos en lo que cada uno hace, y ver si en verdad es correcto o no. Si para ti es lo acertado, adelante. No debemos tirar hacía atrás con ninguna de nuestras ideas y acciones,  porque cada uno es propietario de sus acciones y de su propio ser.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Gracias por todo.

Pensaba que iba a ser un año más, un año más vivido, un año del montón, en el que no sacas nada bueno y nada malo. Y hoy me he dado cuenta que en 2011 he vivido bastantes experiencias que pueden llevarme a decir que ha sido un año para recordar, para echar de menos a gente y para sentirme satisfecho de tener lo que tengo.

2011 ha sido un año lleno de emociones, de risas, de llanto, de buenos momentos, de momentos inolvidables, de momentos de error y arrepentimiento. Ha sido especial todo lo que durante este intenso año he vivido, y ¿Por qué?, porque las personas que he querido han estado siempre a mi lado, apoyándome cuando  lo necesitaba, dándome su brazo para encontrar apoyo de los demás. Sé que algunas les he hecho daño, y me arrepiento, porque nadie se merece sufrir, porque todos somos especiales tal y como somos. Pido perdón a todo aquel que he criticado durante todo este año y con quién he discutido, pero tengo la esperanza, de que el año 2012 hará que yo no cometa tantos errores y sea mejores con la gente que de verdad merece la pena.

Ya no hay vuelta atrás, hay que tirar hacia delante e intentar ser y hacer felices a los demás. Espero que este año se presente mejor de lo que esperáis y que yo lo pueda pasar con cada uno de vosotros, sonriendo y sacando una risa de felicidad. Gracias y mil gracias por darme vuestra confianza y por hacerme sentir a gusto cuando estoy con vosotros.
Momentos compartidos con vosotros hacen que este año haya sido ESPECTACULAR e INOLVIDABLE, porque cada uno me ha aportado algo para ser mejor persona y razonar que es lo que está bien y lo que está mal.

¿Momentos malos? No hay, y si hubo, no me acuerdo de ninguno, porque no vale la pena quedarse con lo peor, sino con lo mejor de la vida. Creo que todos tenemos momentos buenos y momentos malos, por lo que os pido que os quedéis con los buenos y penséis que ha sido un año lleno de alegría.
No me quiero enrollar más y pediros que seáis felices y disfrutéis al máximo el año 2012. Esto va dedicado a todos vosotros, aquellos que hacéis que día a día me sacáis una sonrisa de oreja a oreja. GRACIAS Y FELIZ AÑO 2012!

martes, 13 de diciembre de 2011

¿Podría la filosofía contribuir a la conquista de mi felicidad?

Filosofía como medicamento para conseguir la felicidad. Es una de las soluciones que podríamos tener para conseguir ese dichoso bienestar que todas las personas buscamos para sentirnos realizados y satisfechos con nosotros mismos. De todas maneras, la felicidad  no se consigue creyendo o no creyendo si existe la filosofía o no. Algunas personas creen que la filosofía es algo sobrenatural que nos ayudará a conseguir lo que deseamos, pero ¿De verdad la filosofía nos puede ayudar a conseguir la felicidad de cada uno? Si fuera esto cierto, ¿Qué problemas tenemos para no utilizarla y ser totalmente felices? ¿Sería un tratamiento para que nuestro estado de ánimo no decaiga en la tristeza?
La filosofía, como tal, se define como conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, radical, autónoma y crítica, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano. Aquí ya decimos que la filosofía nos guía y nos orienta en nuestras acciones, que es el saber del saber. Es el manual que todo el mundo tenemos a mano para consultarlo y saber que es lo recomendable y lo no aconsejable. Si no sabemos cómo reaccionar ante una situación, podríamos recurrir a ella para que nos ayudara. Entonces, si supuestamente estás o te encuentras triste, podríamos buscar la página donde se encuentra la solución de cómo conseguir el antibiótico para lograr alcanzar esa felicidad absoluta. ¿Encontraríamos la página? ¿Nos ayudaría de verdad a conseguirla este sentimiento?
En el mundo, hay tanto personas felices como personas tristes. Las personas no siempre estamos contentas o melancólicas, sino que vamos alternando estos sentimientos  dependiendo de la situación en la que estemos. Por ejemplo: Una persona, a la cual se le ha muerto un familiar, por mucho que le animen y le consuelen, va a estar triste; no toda la vida, pero si un largo periodo  de ella (dependiendo de la relación filial que tenga con ese pariente). ¿La filosofía tendría una solución para amparar a este hombre? ¿Tendría la clave para que se sintiera mejor? Como he dicho antes, por mucho que tenga la solución, el efecto no va a funcionar, debido a que el sufrimiento que está pasando este hombre es bastante considerable.
Todo esto  hace que nuestra forma de pensar cambie. El concepto de felicidad para la filosofía es muy difícil de conseguir. La felicidad total y definitiva no se consigue sonriendo a la vida, sino no teniendo  ningún tipo de problema que nos haga estar de capa caída, es decir, apesadumbrado y preocupados.
Entonces, ¿La filosofía nos ayuda a conseguir la felicidad o solo es un dicho para sosegar nuestro ánimo? Pienso que parte de razón tiene. Todos tenemos creencias y todas deberían ser respetadas. Si alguien piensa que la filosofía tiene razón y que es el fármaco que nos va a sacar de un pensamiento pesimista a uno optimista, tendrá razones para creerlo y guiarse gracias a esta reflexión. No por ello, debemos pensar que esta es la mejor o peor opción.
Yo pienso que la filosofía nos puede ayudar a cuantiosas situaciones o problemas que tengamos en nuestras vidas, pero la felicidad, es más una conquista personal que colectiva. Nos podemos guiar por lo que la filosofía piense, por los consejos que nos pueda dar para que el camino de la filosofía sea más fácil de recorrer. Si de verdad queremos ser felices, debemos de recorrer ese camino nosotros solos, con ayuda o sin ayuda, con consejos o sin ellos. Somos los responsables de que nuestro ánimo esté en ese clímax de felicidad.  Debemos aprovechar los momentos de alegría (que pueden ser excesivos o escasos) y sentirnos satisfechos con nosotros mismos, y así comprobaremos que este sentimiento llamado “FELICIDAD” no tiene ni punto de comparación que la tristeza y el malestar.

viernes, 9 de diciembre de 2011

¿Existe un modelo privilegiado de comprehensión de lo real?

Si las personas razonamos y pensamos, es que existimos, y si nosotros existimos, es que existe la realidad. Todas las personas somos diferentes y pensamos de distintas formas. Si todo el mundo comprendiera la realidad de la misma manera, todo esto sería monótono, aburrido y  no habría nada que nos sorprendiera, es decir, sería todo rutinario. ¿Existen unas reglas para que todos entendamos de la misma manera la realidad? ¿ Hay unas formas establecidas para que todos veamos de la misma forma lo real de la realidad? ¿Sería mejor que todos comprendiéramos y entendiéramos de la misma forma la realidad que nos rodea? 
Debemos de dar siempre nuestra opinión sobre lo que nos rodea, saber el porqué de todo lo que nos sucede a lo largo de nuestras vidas,  intentar comprender y entender los sucesos que vivimos, porque si todo lo supiéramos y nada nos parecería nuevo, no habría misterio, y no existiría la moralidad y la filosofía como por hoy se conoce.
Si todos siguiéramos unas normas que nos marcarían otros para entender la realidad y pensáramos lo mismo, todo sería ideal y no nos quejaríamos por nada, ya que todos tendríamos el mismo punto de vista para todo.
Yo creo que todos no tenemos unos modelos iguales  para comprender la realidad. Por ejemplo, un niño no va a entender la realidad de la misma forma que la va a entender un adulto, porque cada uno ha vivido experiencias distintas, tiene diferentes puntos de vista sobre lo que les rodea y tienen una diferencia de edades entre unos y otros que hace que la vida de uno sea diferente a la del otro, porque la realidad de un niño va a ser más imaginativa y fantástica que la que tendrá un adulto, que seguro que será más parecido a lo que nosotros llamamos “realidad”.
Debemos dar nuestra opinión y juzgar todo lo que nos parezca bien y lo que nos parezca mal sobre la realidad, porque entre los pensamientos diferentes de todas las personas, haremos una realidad que tenga las cosas buenas para uno y las cosas buenas para el otro, y de esta manera provocaremos que la comprensión de la realidad sea diferente para todos los que son capaces de razonarla. Nuestra forma de pensar depende de las experiencias que hayamos vivido a lo largo de nuestra vida y la forma de plantearla en un futuro.
Yo creo que cada uno debe ser como es, expresar lo que gusta y lo que le disgusta y no seguir los ideales que los demás te impongan, porque así harán que no seamos humanos individuales en los pensamientos e intentarán establecernos unos modelos iguales de entender lo real de la realidad, es decir, de entender la explicación de todo lo que no rodea.
Y ahora me planteo, ¿todo es cognocible? ¿Las personas conocemos todo? ¿Nosotros seríamos capaces de entender todo lo que conocemos? ¿Debemos saber la existencia de todo lo que se encuentra en el planeta Tierra?
Las personas tenemos unas cualidades, y entre una de ellas se encuentra la curiosidad. Todos queremos saber todo. Nos interesa todo.  Una persona curiosa es aquella que desea saber o averiguar algo de alguien que puede o no puede concernirle, es decir, que le puede interesar o no. Siempre nos queremos enterar de todo, porque las personas no podemos vivir sin saber de los demás.
Con todo esto, ¿estamos diciendo que nuestro conocimiento es ilimitado? Cuando pensamos que todo lo que sabemos está limitado, es porque creemos que todo los que nos va ofreciendo la vida ya lo sabemos, pero no es así, porque seguro que en un futuro sabrás más cosas de las que sabes ahora, y seguro estoy, que olvidarás cosas que sabes en este mismo instante, pues como dice el dicho: “Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo”. Todos los días aprendemos algo, pero es imposible conocer todo mientras que vivamos en el planeta. Todo lo que nuestra cabeza puede guardar es limitado.
Podemos conocerlo todo, pero no saber de todo, es decir, podemos saber que existen las cosas pero no saber el porqué de la existencia de las mismas.
En esta pregunta, la palabra “TODO” hace que respondamos que prácticamente todo no es cognocible. Yo creo que nuestro cerebro tiene un límite de conocimientos, que seguramente estarán relacionados con la sociedad en la que tú convivas. Por ejemplo: Una persona no puede saber todo lo relacionado con el arte, la ciencia, la filosofía, religión,…porque es prácticamente imposible. Puede conocer que existen y saber lo esencial de ellas, porque todas son iguales de importantes, pero es imposible saber todo de todo.
Hay cosas que tampoco tienen explicación y son ininteligibles, es decir, existen realidades que no son difíciles de entender por el ser humano, y hay veces, que hacemos como que no existen en la realidad para no quebrarnos la cabeza razonando el porqué de su existencia.
Yo creo que no podemos conocer todo lo cognocible porque nuestra mente está limitada, es decir, por cada cosa que aprende, seguro que olvidas algo que hayas hecho en el pasado.

-“Todo lo racional es real; y todo lo real es racional”.  Georg Wilhelm Friedrich Hegel.

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Por qué perdemos el tiempo?

-"No he hecho nada, me siento fatal. Me da la sensación de que he perdido el tiempo. Pues no estoy para perderlo, porque tengo que hacer millones de cosa. No tengo tiempo. Me siento intranquilo por no haber aprovechado todo este rato para hacer cosas. Me arrepentiré"-: Frases que solemos decir todas las personas en algún momento de nuestra vida cuando vemos que el tiempo pasa y no hacemos lo que tenemos planeado, pero ¿Por qué perdemos el tiempo? ¿Que hacemos para echar a perder cada momento que tenemos libre para hacer algo de provecho? ¿Que nos hace distraer e interrumpir para no llegar a realizar cualquier actividad?
"Tengo toda la tarde libre, no tengo que salir de mi casa para nada, bueno, a tirar la basura. Pienso estar toda la tarde haciendo deberes, estudiando, avanzando en la materia. Los días anteriores no he podido hacer nada, porque he tenido que ir a varios sitios a realizar varias cosas. Espero que todo salga como he previsto". Todos hemos dicho esto cuando tenemos una magnifica tarde o mañana libre en la que lo único que nos preocupa es en memorizar materias. Pero, no sé que lo que pasa, que cuando más quieres hacer cosas, menos cosas haces. Te llama la atención todo, hacemos cualquier cosa que un día en el que estás estresado  no harías, PIERDES EL TIEMPO en cualquier otra cosa que en la que deberías estar.
El tiempo es una de las pocas cosas que son irrecuperables en la vida. Si dejamos pasar un tren, vendrá otro en su lugar, y será igual o parecido. Si perdemos un móvil, podemos comprar otro, y será igual o parecido. A veces tenemos la sensación de haberla perdido y nos arrepentimos de no haber aprovechado el gran valor que tiene el queridísimo tiempo, que cada dos por tres, se lleva todo lo que nos rodea y lo que más queremos.
Si perdemos un segundo, ese segundo no puede recuperarse jamás. Y no hay otro igual o parecido, porque el tiempo que pasa, se pierde. Hay un reloj con un número de horas, de minutos, de segundos, en nuestra vida, y los que perdemos no pueden recobrarse de nuevo. Es como un reloj de arena. Los granos que caen no vuelven a la ubicación inicial.
La cuestión es el porqué desaprovechamos este apreciado tiempo que nos hace sentir mal en un futuro. Nos distraemos con nada. Cualquier cosa nos llama la atención y no estamos puestos en el problema que tenemos que resolver. No sé si será por miedo o por desgana por lo que no realizamos tal acción, pero debemos concienciarnos de que luego, más tarde, posteriormente,...será tarde y nos lamentaremos por no haberlo exprimo al máximo.
Si no tienes claras tus actividades, difícilmente puedes optimizar tu trabajo y, sobretodo, tu tiempo. Porque una cosa es optimizar tu trabajo, o tu tiempo, y otra no saber que trabajo, o tiempo, optimizar. Cuando la persona sepa realmente que es lo que tiene que hacer y qué prioridades tienen unas tareas sobre otras, entonces estará en condiciones de optimizar ese trabajo y el tiempo que dedica al mismo.
Debemos buscar los objetivos de nuestra vida, encontrar las razones por las que se está trabajando, de forma clara y efectiva, porque este será el primer paso para establecer unas metas hacia las que dirigir todos los pasos de nuestra actividad de cada día. Organizarnos bien el tiempo, aprovecharlo al máximo, sacando todo su "jugo" para que en un futuro no nos remuerda la conciencia porque no lo hayamos apurado lo suficiente.